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martes, 2 de febrero de 2010

El cine musical ¿Un género perdido?

El cine musical empezó a manifestarse con plenitud tras la llegada del cine sonoro. El primer título destacado de este género fue "El cantor de jazz", ya que fue la primera película musical de la historia del cine.
El siguiente paso en la evolución del cine musical lo dio la película "La calle 42", que hizo que este género adquiriese su propia personalidad cinematográfica. Es en esta época de los años treinta, cuando los actores Ginger Rogers y Fred Astaire, pareja inolvidable del género musical, se convierten en las primeras estrellas del género. Reyes indiscutibles del cine musical de los años treinta, Astaire y Rogers marcaron una pauta y un estilo que mezclaba baile y humor.
Más tarde, en los años cincuenta y sesenta, el género se desplazó hacia la adaptación de las obras de Broadway y Gene Kelly se convirtió en el competidor y heredero de Fred Astaire, con un estilo de baile menos elegante, más físico y gimnástico. Kelly consiguió sacar el musical del estudio con "Un día en Nueva York" pero el resto de su trayectoria cinematográfica se desarrolló en decorados artificiales, característicos de la época dorada del musical hoollywodiense de los años cincuenta, que estaba a punto de llegar a su fin dado su elevado coste.
En los años sesenta llegaron al cine títulos tan conocidos como "West Side Story", "My Fair Lady" o "Sonrisas y lágrimas" que mezclaban escenarios naturales con el rodaje de estudio. Pero la época dorada del género musical americano parecía no poder recuperarse.
Por desgracia para muchos el musical dejo de tener cabida en un mundo que quería más realismo y verdad en el cine, desencantado con el optimismo y la visión risueña y musicalizada de la vida que presentaban los musicales.
Pero la influencia de tantos años de cine musical no podía perderse sin más y el encargado de revivir este género fue Bob Fosse (bailarín, coreógrafo y director). Su obra más conocida es la película "Cabaret".
Habría que esperar varios años después de la muerte de Fosse para recuperar el cine musical, con películas como "Moulin Rouge", "Chicago" o la actual "Nine".
Un género perdido para muchos hasta el momento, pero que empieza a recuperarse poco a poco.

lunes, 1 de febrero de 2010

Un gran paso para el cine (del cine mudo al cine sonoro)

En los comienzos del cine las películas carecían de sonido, aunque en la mayoría de las ocasiones se contrataban músicos y compositores para acompañar con melodías a las películas proyectadas. El piano era el instrumento más utilizado para acompañar cada una de las proyecciones.
Durante esta época las únicas películas conocidas hasta el momento eran las mudas, pero el cine mudo estaba a punto de llegar a su fin, ya que tras numerosos intentos por parte de los cineastas de la época para dar sonido al cine nació el cine sonoro, que resultó mucho más rentable y consiguió acabar por completo con las únicas proyecciones conocidas hasta el momento, las películas mudas.
Fue en 1927 con el estreno de la película "El cantor de Jazz", la primera película sonora, cuando esta nueva industria cinematográfica comenzó a crecer. No obstante, supuso algunos cambios dentro del cine: los actores del momento se vieron obligados a pasar por las temidas "pruebas de voz" y también hubo cambios en el montaje y el guión, pero la industria del cine no tardó en adaptarse a esta nueva concepción cinematográfica que no ha hecho más que mejorar a lo largo del tiempo.

Un claro ejemplo del nacimiento del cine sonoro en hollywood es retratado en la película "Cantando bajo la lluvia" de Stanley Donnen y Gene Kelly (Director y actor destacados dentro del cine musical)

Los comienzos del cine

Los inicios del cine se remontan principalmente a finales del siglo XIX cuando Thomas Alva Edison inventó el kinetoscopio, considerada la primera máquina del cine, era un aparato formado por bandas de imágenes sin fin, a través del cual la gente, individualmente, podía ver la proyección, eso sí, carente de sonido. Este consistía en una caja de madera vertical con una serie de bobinas sobre las que corrían 14 m. de película en un bucle continuo.


Más tarde los hermanos Lumière, partiendo del invento de Edison, crean el cinematógrafo, que además de permitir la impresión de imágenes en movimiento, permite una posterior reproducción de las mismas en película.
El cinematógrafo acaba con el reinado del kinetoscopio, ya que además de permitir la proyección de imágenes resulta ser un aparato portátil, con lo cual permitía retratar la realidad del mundo exterior y los momentos de la vida cotidiana de aquella época.


Finalmente, tras el cinematógrafo de los hermanos Lumière, aparece George Méliès que, fascinado por este aparato, crea su propia máquina cinematográfica, creando así un cine de espectáculo y fantasía con un lenguaje de ficción para el cine del que carecía el cinematógrafo de los Lumière. Su obra más conocida es "Viaje a la luna".